- calabacín sin piel y semillas 1 kg
- jugo de piña 350 ml
- azúcar 0.5 tazas
- ácido cítrico 0.5 cucharaditas

1. Lavar los calabacines, pelarlos y quitarles las semillas. Cortar la pulpa en cubos de aproximadamente 1 cm de lado.
2 Coloque los calabacines en una cacerola, agregue el jugo de piña, el azúcar y el ácido cítrico y revuelva.
3. Lleve a ebullición, reduzca el fuego y cocine a fuego lento durante 15 minutos, revolviendo ocasionalmente.
4. Transfiera los calabacines calientes junto con el almíbar a frascos esterilizados y enróllelos con las tapas hervidas. Las piñas de calabacín están listas.